Un capítulo más sobre la publicidad en internet. Este debate, si está bien bloquear o no la publicidad de las webs que leemos, durará hasta que cobrar por contenidos sea una opción viable, si es que lo acaba siendo.
En Ars Technica, también comentado en Denken Über, hicieron un experimento para bloquear todo el contenido si el usuario tenía activado el AdBlock o algún plugin que elimina la publicidad.
Las reacciones fueron de todo tipo, pero algunas especialmente virulentas contra la medida. Ya no es un tema de molestar al lector, es una fobia de algunos usuarios, los menos, que les impide que su navegador muestre ni el más mínimo rastro de publicidad. Es algo así como los que usan Bittorrent y se sienten violados si comparten medio bit una vez completada su descarga. Es una enfermedad como otra cualquiera.
Yo lo he dicho más de una vez. Gracias a la publicidad tenemos las mejores webs, que sin publicidad desaparecerían. Si te niegas a ver publicidad es como si te niegas a leer contenido de calidad y profesional. Otra cosa es el abuso que haga la gente de ella, como lo pueden hacer algunos médicos del Oxido Nitroso:
“Mi argumento es simple: bloquear anuncios puede ser devastador para los sitios que te gustan. No estoy diciendo que bloquear anuncios sea una forma de robo, inmoral, poco ético o que te convierta en satán. Puede dar lugar a que personas pierdan sus puestos de trabajo, puede resultar en menos contenido en un sitio determinado, y sin duda puede afectar a la calidad del contenido. También puede hacer que algunos sitios coloquen publicidad muy invasiva. Al bajar los ingresos por publicidad, muchos sitios empiezan a mostrar publicidad de una naturaleza verdaderamente cuestionable.”


